Escrito por Tendenzias

Aumento de pómulos: malasplastia y rellenos

pomulos

Las famosas recurren a ella con asiduidad, pero quizás su nombre técnico no nos suene demasiado. La malasplastia, nombre que reciben la operación para el aumento de pómulos sirve para marcar esta zona de la cara que puede llenar nuestros rasgos de seducción. Aunque también existen alternativas, como por ejemplo el relleno o la lipoaspiración.

Empezando con la malarplastia, esta intervención se utiliza para afinar los rasgos, sobre todo en caras redondas y también para intervenciones reparadoras en caso de deformación así como para combatir los signos de la edad, cuando la fuerza de la gravedad “tira” hacia abajo todas las facciones. También se usa para disimular una nariz prominente, evitar las arrugas de la zona (con más relleno, más estirada queda la piel) o eliminar y suavizar el pliegue nasolabial.

Esta operación consiste en introducir implantes en esta zona a través de una pequeña incisión realizada en la parte interna de la boca y que, por tanto, no dejará ningún rastro de cirugía. La anestesia puede ser general o local con sedación, en cuyo caso se tratará de una intervención ambulatoria. El tiempo de recuperación es de tan sólo una semana.

No obstante, también existen alternativas a la inclusión de implantes en los pómulos. Una de ellas es la lipoaspiración, que consiste en la absorción de la grasa de la zona para marcar más el hueso. Sin embargo, este procedimiento necesita repetirse en pocos años, puesto que la grasa vuelve a acumularse. Otra de las alternativas, en este caso no invasiva, es el relleno con ácido hialurónico (existen varias marcas: Restylane, Puragen o Juvederm) o EasyDerm, otro tipo de relleno del que ya os hablamos. La ventaja de este tipo de tratamiento es que tampoco es invasivo y con unos cuantos pinchazos, conseguimos volumen en la zona sin necesidad de bisturí.

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